domingo, 29 de mayo de 2011

Wie bin ich?

Quizás una de las cosas que más le cueste a la gente sea definirse a sí mismos, en cambio, a mí eso no me supone ningún problema.

Puedo empezar diciendo lo que todo el mundo ve, pero sinceramente la parte que se me da peor de todo esto es describirme físicamente. Está claro que el físico es lo primero que se aprecia, pero encuentro que no dice nada de una persona y por eso mismo lo dejo de lado, aunque cabe destacar que no me creo ni más ni menos que las demás, soy una chica simple y nada fuera de lo normal.

Los que de verdad me conocen saben que me sobrevaloro interiormente, soy excesivamente luchadora y tengo las ideas muy claras. Admiro mi propia personalidad y mi forma de ver las cosas tanto como mi empatía y mi afán por ser alguien en el mundo. Me gusta lo difícil y hago lo que sea por conseguirlo, pienso que lo imposible está al alcance de todos y este no existe si uno no quiere.

Por otra parte, creo que el adjetivo que mejor me define es "perfeccionista", pues no me cuesta nada hacer las cosas bien, todo es cuestión de ganas, y la palabra que más me gusta tiene que ver con el "sarcasmo".

Tengo un cúmulo de pequeñas manías que tal vez influyan positivamente a quienes me conocen. Entre ellas está mi gran odio hacia las faltas de ortografía, siendo seguidas por mi interés y mi esfuerzo por ser una buena persona, a pesar de que opino que eso no se hace, sino se nace. No obstante, no soy tonta y actúo como creo que se debe de actuar en muchas ocasiones, a pesar de no gustar a según quién, puesto que yo no busco eso, sino que trato de conseguir el bien para quienes me rodean.

Soy una apasionada de la fotografía, de la lectura, del arte y de la vida, no me gusta pasar desapercibida, pero ser el centro de atención tampoco, me pone muy nerviosa. Sé dónde están mis límites y hasta dónde quiero llegar, tengo mis sueños tan claros como la realidad. Soy muy sociable y me abro a todo el mundo, pero a la hora de elegir quiénes quiero que sigan el camino de mi vida soy muy selectiva, sólo busco personas que me aporten algo, aunque sea lo más mínimo. Odio la cebolla, la falsedad, la prepotencia y la soledad y no soporto que me mientan.

Qué más. Ah sí. Prefiero mil veces más una carta que un regalo, y un hecho con sentimiento antes que un "te quiero". No soy para nada materialista, las personas deben de ser valoradas por lo que son, no por lo que tienen. Vivo los días intensamente aunque a veces no se note y me gusta recordar el pasado, por muy doloroso que sea. De la experiencia y de los errores se aprende mucho más de lo que creemos y a pesar de la cantidad de palos que me he llevado con tan sólo 18 años, aún creo en la amistad y en el amor.

Por último decir que la persona a la que más admiro es a mi madre y a ella va dedicado mi 8/∞ tatuado en la muñeca. Tal vez no tendría que decirlo, pero otra de las cosas que más me gustan es sincerarme y pienso que con ello no hago daño a nadie.

lunes, 23 de mayo de 2011

Ein bisschen von mir

Hoy y justamente hoy he decidido empezar este blog. ¿El motivo? Mi bendito desahogo.

Para empezar, y siendo sincera, me da igual cuántas personas vayan a leer esto y a cuántas más les vaya a gustar, básicamente porque escribiré cuando experimente emociones fuertes y necesite liberarlas.

Para seguir, os voy a contar un poco de mi vida. Soy una chica de 18 años a la que le encanta la lectura, la fotografía y conocer mundo, así como el arte y los idiomas. Pienso que esto es la base de la cultura, eso que necesitamos todos, pero pocos llegan a tener. Escribir no es que sea mi fuerte, pero cuando me pongo, me pongo. Aunque cabe decir que soy demasiado perfeccionista, me encanta modificar las cosas las veces que haga falta hasta llegar a casi la perfección, pues siempre hay algo que mejorar. Así que los que me sigan, que no les extrañe ver mis textos cambiados cada día. Sobre mi futuro hay mucho que hablar, pero poco que decir. Quiero estudiar periodismo fuera de mi ciudad, aunque no sé muy bien dónde, aún está por decidir. Tengo muchos sueños que cumplir y lo hago poco a poco, no vaya a ser que de un tropezón se esfumen todos.

Para concluir y por si no había quedado claro, estoy muy segura de cómo quiero que sea mi vida y quiénes deseo que formen parte de ella, no hay nada mejor que la seguridad en uno mismo.

Y bueno, hasta aquí por hoy y mañana más. ¡Gracias a los que me habéis leído!