jueves, 9 de febrero de 2012

Dani Martín

Presentimientos. Parece que lo sabía. En mi anterior entrada se me ocurrió publicar la canción "Mira la vida" y esa fue la elegida para el spot. Bueno... antes que nada, voy a contar un poco todo.

Como ya sabíais, desde el sábado llevaba haciendo la cuenta atrás para que llegara el martes, pues había sido una de las tantas ganadoras del concurso que hizo Dani Martín vía Twitter y me tocaba rodar un spot de Opticalia donde salía él. La cuestión es que quedé con Josemi y Fati (mis dos acompañantes de viaje y aventuras) a las 15:15 en Getafe y Fati fue la única puntual, Josemi y yo llegamos 5 minutos más tarde. Total, cogimos el cercanías de y media con destino Chamartín. Media hora de trayecto hasta allí y luego... luego nos equivocamos de metro. Llevamos los tres medio año viviendo aquí y aún seguimos equivocándonos, pero tenemos la esperanza de que algún día dejemos de hacerlo. Tuvimos que volver a Chamartín y el tiempo ya se nos ponía en nuestra contra. Después de dar mil vueltas, cogimos la línea que tocaba y, al cabo de unos 40-45 minutos, salimos por la boca de metro que tocaba, en la otra punta de Madrid. 

Nos costó poco encontrar el Auditorio, pues delante de él había 2893752985 camiones: sonido, tv, ambulancias, policía... todo bien preparado, más la cantidad de gente que, como nosotros, iba a verle. Nos pusimos a hacer cola porque teníamos que firmar una cesión de derechos de imagen (nos sentimos importantes y todo) y nos tenían que dar esas gafas que nos prometieron al principio del concurso y, aparte, un bocadillo de jamón serrano, un Huesito, una manzana y agua, por si fuera poco. Vamos, se portaron bastante bien. A partir de ahí empezamos a... congelarnos. 

Eran las 17:30 y hasta las 19:15 no abrieron las puertas. Esas dos horas nos las pasamos de pie y muertos de frío. No llega a ser Dani Martín el que estaba dentro y nos hubiésemos ido a los 10 minutos, era insoportable. No obstante, mereció la pena la espera cuando entramos y vimos que todo estaba lleno excepto las filas de delante. Nos sentamos en la 6ª, donde minutos más tarde se colocaron los padres de Dani. 

Perdonadme por no acordarme con qué canción empezó todo, pero creo que eso es lo de menos. Entre canción y canción grabábamos un trozo de "Mira la vida" para el spot, que lo repetimos como 10 veces mínimo, para que todo saliera perfecto. Mirarle, sonreír. Oírle y volver a sonreír. Inexplicable esta experiencia, otra más para la colección de momentos inolvidables. Acabó todo a eso de las 22:30 y empezó a firmar autógrafos y a hacerse fotos con aquellos que podían y tuvieron suerte. Afortunadamente, fui una de esas personas y aquí os dejo mi foto. 


Espero que la disfrutéis igual que yo, que no dejo de mirarla y recordar ese momento.

Gracias Dani, eres GRANDE.

"En la vida, las cosas bonitas hay que vivirlas dos veces".

Suena "Mi lamento". Los pelos de punta.

domingo, 5 de febrero de 2012

A través

Domingo, 5 de febrero de 2012 en algún lugar de la ciudad.

"Me encontraba en una playa de Mallorca y una medusa acababa de picarle. "No sufras, el dolor es temporal", le dije. La barca parecía que se nos había quedado pequeña y a nuestro lado se encontraba otra cinco veces más grande que la nuestra. "Nos hundimos", escuché. Y rápidamente me bajé y empecé a escalar por las rocas. La siguiente imagen era mi isla tintada de blanco y yo, con la esperanza de encontrar lo mismo en mi nueva ciudad, quise abrir los ojos y descubrí que todo había sido un sueño...".

Esta mañana, a diferencia de otras, me he despertado con frío. La ola siberiana que llegó a la Península hace escasos días se está haciendo notar en todas partes del país. Anoche me acosté con la esperanza de que al levantar hoy la persiana lo vería todo nevado, pero no ha sido así. Los días pasan y aquí ni llueve ni nieva, el sol es el único que se deja ver a ratos. Ha sido un fin de semana un tanto aburrido, en el cual he estado sola la gran parte del tiempo, pero eso es lo de menos. Enfrentarme a mi "yo" me hace reflexionar, a la vez que me imagino cosas del tipo "qué hubiese pasado si..." o "dónde estaría yo si...". Qué bonito es idear.

Por otro lado, os digo que no me gustan las promesas, lo juro, pero este mes prometo sacar a pasear a mi preciada cámara. Me han entrado ganas de que veáis el mundo a través de mis ojos y conozcáis un poco más todo esto que me rodea. Estoy cansada de ver los mismos paisajes cada día: que si el camino de casa a la uni, que si el metro, que si la uni... pero fijo que si los analizo y los fotografío encuentro algo de especial, o tal vez seáis vosotros los afortunados. Me ha dado por pensar en que sólo hacemos fotos cuando nos encontramos en sitios "guays" con paisajes bonitos y luego no tenemos ni una foto de nuestra calle, que es la que más vemos. Dentro de unos años fijo que nos encanta ver cómo ha cambiado todo nuestro entorno o quizás ya no es ni nuestro porque nos hemos mudado, y con fotografías nos vendrán mil recuerdos a la cabeza. 

Dicho esto, voy a hacer uso de mi palabra y voy a coger la cámara. Os dejo con una foto que tomé hace dos años un día de lluvia, para animaros a que guardéis pequeños instantes a través de imágenes, que fijo que luego me lo agradecéis.



"La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma".

Suena "Mira la vida" de Dani Martín.

sábado, 4 de febrero de 2012

Revuelto de sentimientos

"Abrí los ojos y tres fotos estaban esperando ser aceptadas en mi móvil. La persona que me las mandaba se encontraba a más de 400 kilómetros de distancia y quería dejar constancia de que ese lejano lugar había amanecido de blanco...".

Así es como ha empezado mi día. Mi madre ha sido la que me ha dado la primicia de que Mallorca se había despertado cubierta de nieve y yo no estaba allí para verlo. Igual pensáis que es una tontería esto de ver nevar en tu ciudad, pero quien viva en un lugar donde es extraño ver un copo de nieve alguna vez me entenderá, y eso me basta. Y es que Mallorca no es todo fiesta, sol y playa, como piensan la gran mayoría. Vengo de una isla con un clima bastante regular, pero cuando hace frío, hace frío. 

Bueno, a lo que iba... al ver las fotos, como es lógico, se me han puesto los dientes largos y poco más y muero de la envidia. Y, para colmo, ha sido encender el ordenador, entrar en el Facebook y ver tropecientas fotos de la gente en la nieve. Sí, para alegrarme aún más si cabe. Mi envidia ha llegado hasta tal punto de pensar en cogerme un avión para sólo estar el fin de semana, pero me tratarían de loca y tampoco es plan.

Después de haber visto todas y cada una de esas fotos y de entrarme unas ganas locas de irme a Navacerrada, ha llegado lo mejor de mi día. Hacía días que Dani Martín (ECDL) llevaba anunciando que iba a hacer un concurso a través de Twitter y yo, como siempre, no podía perdérmelo, pues soy muy de esas cosas. El concurso se trataba de empezar a seguir a un Twitter que él iba a publicar a las dos de la tarde y los 300 primeros (es decir, los más rápidos) iban a poder disfrutar de salir en un spot con él, de un concierto privado y, por si eso era poco, de unas gafas de sol de Opticalia como regalo. Bien, pues... desde que he sabido eso, no me he despegado de la pantalla del ordenador, como os podréis imaginar. Tanto es así que me he puesto hasta la alarma para que no se me pasara la hora y, justo a las dos en punto, ha publicado el tweet y le he dado a seguir. Nervios a flor de piel, peor incluso que los momentos previos a las campanadas e intriga por un tubo. Pero mi alegría ha llegado cuando, después de contar una por una las personas que habían hecho exactamente lo mismo que yo, he sabido que estaba entre esas 300 privilegiadas, más exactamente la número 97 (si no he contado mal). Ahora sólo me queda esperar al día 7 de este mes (dentro de 3 días) para que se cumpla todo lo dicho y después de esto es cuando pienso que tal vez la suerte esté de mi parte (o quizás lleve a mi lado estos 6 meses que hace que estoy en Madrid y no he querido darme cuenta).

No es el primer concurso que gano vía Twitter, pues conseguí una de las tres entradas dobles que sorteaba Berto Romero para ver su monólogo el verano pasado, y espero que no sea el último. 

"No hay mal que por bien no venga".

Y con esta canción me despido por hoy:


jueves, 2 de febrero de 2012

Nostalgie

Pasan y pasan los días y ya llevo más de medio año aquí. No sé si será el tiempo, el estar sola o mis pocas ganas de hacer algo productivo, pero hoy estoy nostálgica. 

Hoy es otro día de esos en los que añoras tu anterior vida y piensas en qué cojones estás haciendo tan lejos de tu familia y amigos, a tantos kilómetros de tu isla. Te vienen recuerdos de tu infancia o, sin ir tan lejos, del verano pasado, donde todos los días salía y se ponía el sol y tú te encontrabas junto a la gente más maravillosa del mundo. Entonces... te derrumbas. Te dan ganas de abandonar esta nueva etapa, dejarlo todo a medias y volver a tu lugar de siempre. Te dan ganas de hacer las maletas y coger el primer avión que salga con tu destino. Pero de repente otro pensamiento te abruma. Se te pasa por la mente algo que algún día te dijeron y es que "rendirse es de cobardes" y no siempre hemos de coger la vía fácil. No siempre vamos a tener a nuestra familia y amigos al lado para consolarnos y no siempre serán ellos los que puedan ayudarnos y tengan la solución a nuestros problemas. Poco a poco tenemos que ir madurando, saber sacarnos las castañas del fuego y empezar a ser independientes. Esta vida no sólo se basa en la gente que conocemos, también forman parte del mundo todas aquellas personas que nos quedan por conocer y las que nunca llegaremos a tratar. No debemos encerrarnos en nuestro minúsculo círculo y dar oportunidades a aquellos que quieran tener pequeñas o grandes intervenciones dentro de nuestra vida, ya sean para bien o para mal, todo es experiencia y de ella se aprende. 

Con todo esto quiero deciros que hay que aprovechar cada día al máximo, incluso esos momentos de bajón, porque muchas veces vienen bien para reflexionar. Hay que aprender a ver el lado positivo de las cosas y no tirar la toalla a la primera de cambio, que luego pasa el tiempo y nos reímos de lo tontos que fuimos en una determinada situación.


Que las piedras están para tropezar.
Carpe diem.