Sabemos lo que queremos.
Buena compañía. Si la tienes, lo tienes todo. Si no la tienes, estás perdido.
Como ya sabíais, desde el sábado llevaba haciendo la cuenta atrás para que llegara el martes, pues había sido una de las tantas ganadoras del concurso que hizo Dani Martín vía Twitter y me tocaba rodar un spot de Opticalia donde salía él. La cuestión es que quedé con Josemi y Fati (mis dos acompañantes de viaje y aventuras) a las 15:15 en Getafe y Fati fue la única puntual, Josemi y yo llegamos 5 minutos más tarde. Total, cogimos el cercanías de y media con destino Chamartín. Media hora de trayecto hasta allí y luego... luego nos equivocamos de metro. Llevamos los tres medio año viviendo aquí y aún seguimos equivocándonos, pero tenemos la esperanza de que algún día dejemos de hacerlo. Tuvimos que volver a Chamartín y el tiempo ya se nos ponía en nuestra contra. Después de dar mil vueltas, cogimos la línea que tocaba y, al cabo de unos 40-45 minutos, salimos por la boca de metro que tocaba, en la otra punta de Madrid.
Eran las 17:30 y hasta las 19:15 no abrieron las puertas. Esas dos horas nos las pasamos de pie y muertos de frío. No llega a ser Dani Martín el que estaba dentro y nos hubiésemos ido a los 10 minutos, era insoportable. No obstante, mereció la pena la espera cuando entramos y vimos que todo estaba lleno excepto las filas de delante. Nos sentamos en la 6ª, donde minutos más tarde se colocaron los padres de Dani. "En la vida, las cosas bonitas hay que vivirlas dos veces".
"Me encontraba en una playa de Mallorca y una medusa acababa de picarle. "No sufras, el dolor es temporal", le dije. La barca parecía que se nos había quedado pequeña y a nuestro lado se encontraba otra cinco veces más grande que la nuestra. "Nos hundimos", escuché. Y rápidamente me bajé y empecé a escalar por las rocas. La siguiente imagen era mi isla tintada de blanco y yo, con la esperanza de encontrar lo mismo en mi nueva ciudad, quise abrir los ojos y descubrí que todo había sido un sueño...".
"La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma".
Así es como ha empezado mi día. Mi madre ha sido la que me ha dado la primicia de que Mallorca se había despertado cubierta de nieve y yo no estaba allí para verlo. Igual pensáis que es una tontería esto de ver nevar en tu ciudad, pero quien viva en un lugar donde es extraño ver un copo de nieve alguna vez me entenderá, y eso me basta. Y es que Mallorca no es todo fiesta, sol y playa, como piensan la gran mayoría. Vengo de una isla con un clima bastante regular, pero cuando hace frío, hace frío.